Siguiendo con hitos destacados de los 80, si hablamos de cómics no podemos pasar por alto la publicación de una de las series que han marcado este mundo, hablamos del inigualable The Sandman de Neil Gaiman.
Fue publicado por la editorial DC por primera vez en 1988. Uno de sus contribuciones más interesantes es la de romper con la relación tan fuerte que existe entre el cómic de masas y los superhéroes. Sandman es la primera publicación que alcanza un número de seguidores importante sin que su protagonista sea un superhéroe.
La colección trata una serie de historias independientes, que guardan como hilo conductor al dios del Sueño, conocido por muchos nombres a lo largo de la historia y las culturas, Morfeo, Oneiros, el Formador, Príncipe de las historias, Sandman...
Pertenece a una familia formada por los externos, seres que han estado desde el principio de los tiempo velando por los designios de la humanidad, esta familia está formada por personajes tan sugerentes como Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desespero.
Estos aspectos de la naturaleza humana son los auténticos protagonistas de las historias, unas veces hilarantes, otras opresivas, pero siempre sugerentes y surrealistas. Sandman supone una auténtica bocanada de aire fresco y el impulsor de grandes iniciativas creativas. Se trata de una de las primeras series de la linea Vértigo, exitosa iniciativa que pretende alejarse del tradicional enfoque juvenil que había caracterizado a los cómics y que comienza a dar soporte a material más orientado a un púbico adulto.
Lugar destacado en las historias de Morfeo lo consigue gracias a un enfoque inusitado el personaje de su hermana mayor: Muerte. Al contrario de otras recreaciones de esta idea, muerte aparece en esta historia representada como una adolescente, de buen carácter, vivaracha y con una aprecio por la vida extraordinario. Esta visión positiva del "ángel" que a todos nos acompaña en nuestro viaje a la otra vida hizo que desde su primera aparición junto a su hermano en una plaza pública, a la luz del día, este personaje llegase directo a los corazones de miles de seguidores.
Sandman es una de esas sagas que no pasa de moda, de historias eternas y sugerentes. Un cómic del que se puede disfrutar una y otra vez. Es un relato que si no conoces, agradeces descubrirlo por primera vez y si lo conoces, agradeces olvidar alguno de sus argumentos para volver a retomarlo y volver a descubrirlo.
Podría parecer que hablamos de un cómic oscuro, pero se trata una llamada al optimismo, a la vida y a soñar despiertos.
Seguimos zambulléndonos en la estela de los 80. Esta década vio nacer la obra de Orson Scott Card: La Saga de Ender. Trata de un encuentro poco grato con una civilización extraterrestre.
La Saga de Ender, iniciada en 1985, comienza con la historia del joven Ender. Un niño destinado desde antes de su nacimiento a liderar a la raza humana contra la mayor amenaza a la que se ha enfrentado nunca la humanidad.
Esta primera novela, galardonada con los más importantes premios de la Ciencia Ficción (Nebula, Hugo) da comienzo a una saga que en la actualidad parece estar cobrando más fuerza que nunca.
Además parece en marcha un proyecto cinematográfico y por las redes puede leerse que este año 2012 podría dar comienzo la grabación de la película.
Ciencia ficción entretenida, fácil de leer y que centra la narración en la psicología de los personajes más que en la acción o en las propuestas científicas, una agradable lectura para desconectar un poco.
Además de la novela, existe una adaptación a cómic. La adaptación comentan que está supervisada por Orson Scott. El guión corre a cargo de Christopher Yost y los dibujos serán del catalán Pasqual Ferry.
Tanto el libro como la novela gráfica pueden encontrarse fácilmente, así que a disfrutar.
Siguiendo la estela de la película Rock of Ages, nombraremos varios albumes clásicos que sonaron durante los ochenta. Concretamente en 1987-88, cuando transcurre la película. Algunos por su relevancia en la época y otros por su aportación al género.
Whitesnake (1987)
Para muchos seguidores de
los primeros álbumes de Whitesnake, 1987 no está
entre los mejores del grupo. El ex de Deep Purple, David
Coverdale, abandonaba los sonidos setenteros con órgano hammond
y melodías bluseras aunque ya lo había empezado a hacer en discos
anteriores. Con el gran John Sykes a la guitarra componen e
interpretan uno de los 10 mejores discos del hard rock de los
ochenta. Es cierto que los teclados invadían el mundo por aquellos
tiempos, pero en este disco las guitarras son demoledoras, dobladas
en cada tema, hay armónicos cada veinte segundos, trémolos
destructores, John Sykes conserva la magia del blues que tanto
le dio a guitarristas de los 70 y le da frescura a su sonido con
formas y sutilezas típicas del guitarrista de los ochenta, herencia
de Eddie Van Halen. Poco antes de editar el disco fue
expulsado.
El hit single Here I
go again y la incombustible Crying in the rain son
rescatadas del pasado y regrabadas para darles un enfoque mas heavy.
Con esta última comienza la edición publicada en su día en EE.UU.
Las reediciones en cd cambiaron el orden original de los temas. La
voz de Coverdale, tan característica, con sus respiraciones y
jadeos, capaz de sorprender con un grave casi gutural hasta un agudo
estremecedor. Destacar la labor de Sykes en los coros que por
aquella época tenían un protagonismo enorme en las melodías hard
rockeras (Mötley Crüe, Bon Jovi) La callejera y
desbordante Bad Boys es una muestra de esos coros tan sutiles.
David Coverdale maneja como nadie las respiraciones llenando
de sensibilidad bluesera canciones como Don’t turn away o
Gimme all your love tonight. Su canción épica y heavy, Still
of the night. Como no, la canción que les dio fama de grupo moña
y muchos dólares, Is this Love. Cantada por cualquier otro
resultaría una balada más, Coverdale sabe impregnarle un
carácter profundo. El hard rock, rhythm & blues y algo de glam
metal se unen en este inolvidable disco.
Whitelion - Pride (1987)
Ni la fama ni el provecho. ¿Por qué no se unieron al carro del estrellato junto a Poison o Scorpions? Supongo que fue cuestión de marketing. Al fin y al cabo todas las bandas de glam metal se imitaban unas a otras, no había demasiada diferencia para la mayoría de oyentes. Este grupo tiene una clara, Vito Brata. Alguien sin demasiada imagen para aquel género. En los videos parece un tipo soso y tímido. En el disco, lo mejor del genero. Podría haber estado girando con el G3 de Satriani y compañía pero su excentricidad se lo ha impedido. Apartado se quedó del mundo hard rockero.
Así creo imprescindible este disco para conocer el género de esta época. Melodías dulces, coros de estadio, estribillos maravillosos conducidos por ese Blackmore de los ochenta. Con un sonido característico desmarcándose de sus coetáneos, Vito Brata imprime técnica y estilismo sin caer en la pedantería de algunos guitarritas. Cualquier riff del disco, con ese sonido seco, hueco y refinado basta para enamorarse. All You Need Is Rock N Roll y All Joinour Hands son un ejemplo de lo que sería una canción sin la huella de uno de los músicos imprescindibles de este grupo, un intento fallido de himno juvenil. Por momentos parece un disco en solitario de Brata con algunos amigos invitados. Supongo que la idea de grupo se intuye en temas como Wait o When the children cries. Mike Tramp también existe. Necesaria su melancólica voz para guiar al infravalorado Brata. Sin embargo a pesar del vocalista diré que si estos eran White Lion, los hace poco reunidos, no podrían llamarse igual.
AC/DC - Blow up your video (1988)
Uno de los discos más olvidados de los australianos. Cierto que no suena tan crudo y directo como otros. Pero las composiciones son exquisitas. Los hermanos Young han sido capaces de componer grandes melodías de rock n roll incluso en sus “peores” discos. Como olvidar ese pegadizo riff de That´s the way o el medio tiempo de Meanstreak. Las dos guitarras se compenetran perfectamente en este tema dando lugar a dos de los mejores riffs de su carrera. Se aceleran con This means war y te emocionan con la sentida Two´s up con ese clásico solo. Los nuevos sonidos pop de los ochenta también contagiaron AC/DC, Heatseeker da una muestra del suave sonido que caracteriza al álbum.
El disco contiene melodías menos agresivas que de costumbre, Go zone o Kissin’ dynamite están interpretadas en una atmosfera pausada y relajada. Comienzo sugerente el de Nick of time, aunque quizás sea la tónica de todos los temas, comienzos impecables que desembocan en estribillos algo poperizados. Destacar que ha sido un disco olvidado en sus interpretaciones en directo. No se sienten especialmente orgullosos de él. Incluso así, está por encima de muchas otras bandas en sus mejores momentos. La portada (sí, eso donde se guarda el disco) de las mejores de su discografía, un clásico.
David Lee Roth - Skycraper (1988)
Después de casi una década con Van Halen, David Lee Roth contrata al súper guitarrista del momento, Steve Vai. Quizás con quien mayor afinidad tuvo este último. La locura y excesos de Dave le iban de perlas al estilo inquieto del marciano Vai. Y es que su paso por Whitesnake no solo fue por dinero sino un insulto al hard rock.
Pero sigamos con Dave. Cada frase del showman es adornada con peripecias guitarreras, su carismática voz sirve tanto para lo cómico, Hot dog and shake como para canciones más liricas como Perfect timing. El disco no esconde sus pretensiones, Just like Paradise o Stand up fueron hechas para reventar las radios con sus resbaladizas melodías. El riff de esta última es repetido al final del tema unas cuatro veces con arreglos diferentes e insultantes para cualquier guitarrista novel. Gran ejercicio vocal en Knuckelbones y Two fools a minute, con ese espectacular solo del virtuoso bajista Billy Sheehan.
Lo cierto es que el disco es atrevido, se mueve por diversos terrenos haciendo de cada tema un mundo de arreglos y sofisticada producción. Aquí parece haber tenido un papel protagonista Steve Vai, pues los sonidos tienen mucho que ver con sus discos en solitario. Curiosamente la utilización de teclados roza lo exagerado, algo que mr. Roth criticaba de Van Halen en su último trabajo juntos. Tras la salida de Vai, Diamond Dave no encontró su sitio hasta rencontrarse con sus ex compañeros en la esperadísima reunión de Van Halen.
Auto-tunes es un software de apoyo a cantantes que distorsiona la voz y entona la melodía cuando... digamos que no se tiene un buen día. Algunos cantantes no saben lo que es tener buen día, así que se han lanzado a la marmita y, como le ocurriese a Obelíx en sus aventuras por la Galia de Urdezo, se han quedado con el efecto permanente.
En este vídeo podemos ver cómo las "dotes" musicales de este encantador perro alcanzan cotas artísticas del nivel de cantantes como Cher, Enrique Iglesias, Luis Miguel, Alejandro Sanz, Thalia, David Bisbal.... llegando a superarlos por momentos.
Además del encantador can el Auto-tune es el uno de los más alucinantes descubrimientos de la industria musical, es equivalente a la kimera alquímica de convertir el hierro en oro. Algunos, como el mismísimo Barack Obama, se ha apuntado a la moda y ya ha cambiado el "Yes, We Can" por el "Yes, Auto-Tunes"
Hasta los mismísimos de
ver como son incapaces en Hollywood de hacerle un homenaje serio al
rock ochentero. Y no me refiero a un drama con pseudo cantautores
metálicos (Rock Star). Spinal Tap era una parodia, es
decir, exagera algunas verdades de una banda de rock. Rock of Ages
simplemente se pasea por la comedia romántica adornándola con
melodías de la MTV. Y eso es precisamente lo mejor. Como no va a
gustar la banda sonora. Pues coño, en su día vendieron millones
discos como Stay Hungry, Slippery when wet o Hysteria.
No es atrevida. Las versiones están poperizadas. Queda bien lo de
mezclar dos temas en uno, unir estribillos vamos. Pero, que coño
hace More than words ahí si es de los 90. Si vas a coger a
los triunfitos para cantarlas quita el fondo rockero. Utiliza esas
grandes melodías para otro musical con otra temática (Moulin
Rouge) Demasiadas baladas y situaciones ridículas. Es insultante
que una vez más se retrate al rock star como putero, drogadicto y
zumbado. Cuando coño compone las canciones si está todo el puto día
bebiendo. Pintan el rock como un mundo postizo, todos se dejan llevar
y nadie hace lo que realmente quiere. Juegan absurdamente con la
ambigüedad de las vestimentas típicas en el hair metal y sus
inclinaciones sexuales. Axl Rose y Bret Michaels, de
quienes parecen haber sacado ideas para el perfil del personaje que
interpreta Cruise, pasaron horas frente al piano componiendo.
Lo demás lo sabe hasta mi abuela.
Decir que los mejores
momentos transcurren durante las canciones pero algunas son
incongruentes con las emociones y actitudes que muestran algunos
actores. La única balada que mantendría, I want to know what
love is, ridiculizada con una coreografía de gestos obscenos.
Merece la pena verla sin gastarte un duro para solo ver a Sebastian
Bach coreando We’re not gonna take it. Gran coreografía.
Las escenas en las tiendas de discos, de lo mejor.
He leído por ahí la
excusa que ponen muchos para valorarla como una película
entretenida, las canciones. Señoras y señores amantes del rock y
hair metal, reescuchen Girls, Girls, Girls, LongCold
Winter, Out of the Cellar, Pyromania y pongan esta
película donde se merece. Para los que no lo son, resultará un
pasatiempo agradable. Echen un vistazo a los créditos de las
canciones que os interesen. Son esas letras que aparecen al final.